Nuevas medidas específicas y temporales para la contención del COVID-19

Queridos hermanos y amigos:

A las 00:00 horas de hoy, 25 de octubre, la ciudad de Sevilla también ha quedado sujeta a las medidas específicas y temporales para la contención del COVID-19 recogidas en la Orden dictada por la Consejería de Salud y Familias de la Junta de Andalucía el 23 de octubre de 2020.

Estas medidas afectan a la vida de la parroquia en dos puntos fundamentales:

UNO: «el número máximo de participantes en ceremonias religiosas queda limitado a un máximo del 50 por ciento del aforo… que deberán permanecer sentados».

¿Cómo nos adaptaremos a esta media?

El aforo máximo de nuestro templo es de 324 plazas. Por lo tanto, el 50% equivale a 162 plazas, que se organizarán de la siguiente forma:

  • En el templo hay distribuidos 51 bancos con respaldo, en los que se sentarán *exclusivamente* 2 personas por cada banco (total: 102 personas).
  • En las dos paredes laterales del templo se disponen 18 banquetas sin respaldo (9 en cada lateral) en las que se podrán sentar hasta 3 personas de la misma familia (total: 54 personas.
  • Además hay 6 sillas para personas que puedan tener alguna dificultad para permanecer sentada en un banco. Total: 162 asientos.

Para facilitar aún más la participación en la misa dominical, se ha ampliado los número de misas, quedando el horario de la siguiente forma:

  • Sábado: 12:30 y 19:30 h.
  • Domingo: 10:30 – 11:30 – 12:30 – 19:30 y 20:30 h.

DOS: «la participación en agrupaciones de personas se limita a un número máximo de seis personas…». Esta medida afectará a la vida pastoral en cuanto a las reuniones de grupos, cursillos, catequesis de niños y jóvenes… Sobre esto, el Arzobispado de Sevilla nos hará llegar las indicaciones oportunas a principios de la semana próxima.

Se ruega, por tanto:

  1. Distribuirnos convenientemente entre las distintas misas para evitar aglomeraciones.
  2. Acudir al templo con antelación suficiente y ocupar siempre los primeros sitios libres, de forma que la ocupación sea ordenada y sin interrumpir la celebración una vez comenzada.
  3. No acceder al templo si no hay espacios libres.
  4. Permanecer con la mascarilla bien puesta, todo el tiempo, salvo para recibir la comunión.

Nada de esto resultará inútil si lo hacemos pensando en el bien de los demás. Esa debe ser nuestra primera intención: EL BIEN COMÚN.

Agradeciendo, de antemano, vuestra segura colaboración, recibid un afectuosos saludo en el Señor.