La Caridad en la vida de la Parroquia

Sevilla 08-05-09. En la tarde de ayer, nos reunimos en el Colegio de la Compañía de María un grupo de dieciséis miembros de la Parroquia y, con la ayuda de dos personas del equipo de formación de Cáritas Diocesana de Sevilla, reflexionamos sobre la Caridad. El punto de partida fue reconocer el valor de lo comunitario en esta sociedad que tiende al individualismo: para un cristiano hacer visible la presencia del Señor en el mundo es una tarea eclesial de anuncio de la Palabra, celebración de la Fe y amor fraterno, empezando por aquéllos que más lo necesitan. Se hizo hincapié en que dentro de la Comunidad Parroquial la caridad no es una cosa que se hace entre otras muchas, sino que, para la Iglesia, “pertenece a la naturaleza y es manifestación irrenunciable de su propia esencia” (Benedicto XVI). Quizá tenemos una idea muy pobre de lo que significa la acción social de la Parroquia, entendiéndola como la mera atención asistencial a los pobres. Sin embargo, la Iglesia cuestiona abiertamente este concepto: “Es la hora de una nueva imaginación de la caridad, que promueva no tanto y no sólo la eficacia de las ayudas prestadas, sino la capacidad de hacernos cercanos y solidarios con quien sufre” (Juan Pablo II).

El modelo de acción que propone Cáritas tiene cuatro fundamentos: a) la persona como centro, reconociendo al otro no por una etiqueta social (pobre, vagabundo, drogadicto…) sino como hermano-hermana; b) el amor como motor, rasgo que diferencia la acción de un cristiano de la mera intervención social; c) la realidad como marco que, a veces, no queremos ver, pero donde Dios se revela en lo cercano y en lo más lejano; y d) la Iglesia como signo, que es capaz de generar espacios de acogida, encuentro, humanización y corresponsabilidad. Este modelo exige hacer de la caridad una tarea donde toda la comunidad se vea implicada y se sienta responsable, aunque exista un grupo de personas que animen, promuevan, sensibilicen etc.

Estamos construyendo nuestra Comunidad Parroquial, y es una gran oportunidad que lo hagamos reconociendo que Jesús nos llama y nos envía a dar la Buena Noticia, lo que significa trabajar para que nuestro mundo sea más justo y fraterno. Esta charla es un punto de partida y seguiremos insistiendo en la formación, concienciación y animación para constituir un grupo de Cáritas en San Carlos Borromeo, y, sobre todo, para que nuestra comunidad crezca con la marca pastoral de la opción preferencial por los pobres. Si no pudiste acudir… no te preocupes, la llamada del Señor no caduca. Si eres de los que no sólo quieren mirar, ponte en contacto con la Parroquia, danos tus datos, y empezamos…