Primera Eucaristía en el solar de la parroquia

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Para terminar un fin de semana intenso de este mes de junio de 2009, el pasado domingo día 14, fiesta del Corpus Christi, a las nueve de la noche, celebramos la primera Eucaristía en el solar donde se construirá el complejo parroquial de San Carlos Borromeo.

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La convocatoria estaba especialmente dirigida a los jóvenes, para lo cual se contó con la colaboración del grupo que ha sido confirmado recientemente y que recibió catequesis durante este año dentro de las actividades pastorales de la parroquia. Los jóvenes respondieron masivamente, aunque también participaron feligreses de todas las edades, que no querían perderse otro acontecimiento relevante de la historia de la construcción de nuestra Comunidad Parroquial. El Altar se situó en el lugar donde dos días antes fue colocada la primera piedra, señalado, además, con la reliquia de San Carlos Borromeo, que ya forma parte del culto y la veneración de nuestra iglesia.

Para los jóvenes -y para los no tan jóvenes- nuestro párroco recordó las palabras de este obispo que, según el papa Juan Pablo II, fue “un Pastor santo, un maestro iluminado, y un prudente y sagaz legislador”, y que, precisamente con motivo de la festividad que celebrábamos –el Corpus Christi-, advertía en una homilía del poder renovador y pacificador del amor de Cristo en la Eucaristía. San Carlos Borromeo hablaba en esa ocasión de los males que aquejaban a la juventud, a la familia, a la economía, a la sociedad…; y lo hacía con palabras que, salvando el lenguaje de su época, tienen mucho que ver con la reflexión que podemos hacer hoy. El, sin embargo, y por encima de todo, llamaba a la esperanza, al poder del amor de Cristo y a anunciar su Evangelio con valentía y coraje.

corpussolarAntes de la bendición final, celebramos una sencilla procesión eucarística, rodeando lo que será el edificio parroquial, en la seguridad de que la presencia de Jesús en la Eucaristía nos iluminará y guiará para llevar a buen puerto nuestros proyectos de Comunidad.

Y como fueron muchos los colaboradores que aportaron bebidas y comida para la celebración de la primera piedra del viernes, y todavía quedaba bastante, finalizamos este domingo con una pequeña fiesta, amenizada con buena música y mejor fraternidad. Gracias a todos y todas por vuestra participación, ayuda e ilusión. Si Dios quiere, y las obras marchan a buen ritmo, muy pronto volveremos a este mismo lugar a reunirnos en Su nombre.