Despertar religioso

primeros_pasos_fePrimer anuncio del Evangelio a los niños:

El despertar religioso

Esta etapa abarcaría desde los 0 a los 7 años. Comienza cuando un infante recibe el Bautismo.

Es una etapa dirigida primeramente a los padres y padrinos. Ayudar al niño a desarrollar la gracia bautismal redunda en beneficio de los propios educadores y, en un segundo momento, a los infantes para el despertar religioso.

Directorio Diocesano de la Iniciación Cristiana, 129-137.

Despertar religioso en la familia (0-6 años)

La etapa del despertar religioso aunque es muy amplia, ya que abarca desde los primeros años de vida, puede situarse en torno a los 6 años o primer curso de Educación Primaria.

Esta etapa es muy importante porque sin ella la catequesis posterior carecerá de los cimientos necesarios para que el mensaje cristiano pueda calar en los niños. Por eso, hay que animar a los padres y padrinos, a los abuelos y a cuantos rodean al niño, para que en la vida diaria y en los acontecimientos familiares, sociales y eclesiales vayan acercando a los pequeños a la fe.

La infancia y la niñez, comprendidas y tratadas ambas según sus rasgos peculiares, representan el tiempo de la llamada primera socialización y de la educación humana y cristiana en la familia, en la escuela y en la comunidad cristiana, y por eso hay que considerarlas como un momento decisivo para el futuro de la fe.

La finalidad de esta etapa es despertar la dimensión religiosa a través del conocimiento del amor de Dios en el seno de la familia.

Los objetivos generales del despertar religioso para los niños en esta edad son:

  • Descubrir la presencia y el amor de Dios Padre y Creador en la vida cotidiana y en el mundo que le rodea.
  • Agradecer y alabar a Dios por los regalos que nos hace, en especial por la creación, la vida y la familia.
  • Conocer los hechos más importantes de la vida de Jesús y reconocer su amistad.
  • Descubrir que la Iglesia es una gran familia formada por muchas y diversas personas, a la que él pertenece.
  • Discernir entre el bien y el mal y adquirir actitudes y valores cristianos básicos.
  • Aprender las principales oraciones del cristiano.

En caso de discapacidad, se contará con las orientaciones que la Delegación Diocesana de Catequesis transmita a los catequistas a través de cursos y talleres, así como de reuniones preparatorias.

Directorio Diocesano de la Iniciación Cristiana, 129-132.

Despertar religioso en la Parroquia (7 años)

A los 7 años, o 2º curso de Enseñanza Primaria, y para garantizar este primer anuncio del Evangelio, se tendrá el despertar religioso en la Parroquia que tendrá una duración de 1 ciclo litúrgico.

La finalidad de esta etapa es realizar un primer anuncio de Dios en la vida del niño, despertando su capacidad trascendente y dándole a conocer el amor de Dios entregado en su Hijo Jesús.

Los objetivos son los mismos que hemos señalado para el Despertar religioso en la familia y, más directamente, adquirir los rudimentos de la fe, en caso de no haber despertado a ella y realizar una primera y básica profesión de la fe.

Para esta etapa del despertar religioso en la familia se dispone del material Los primeros pasos en la fe de la Conferencia Episcopal Española. En caso de discapacidad, se contará con las orientaciones que la Delegación Diocesana de Catequesis transmita a los catequistas a través de cursos y talleres, así como de reuniones preparatorias.

Debe organizarse en cada parroquia la entrega del material diocesano a comienzo del curso catequético. Para ello se convocará a los padres y padrinos.

Como celebraciones y ayudas litúrgicas para los padres y padrinos durante toda esta etapa se sugieren:

  • La celebración continua del Misterio de Cristo durante el año litúrgico y la santificación del Domingo cristiano. En estas celebraciones es de desear que participen los infantes y los niños con sus familias. En efecto, en virtud de la obligación de conciencia que libremente aceptaron en el Bautismo de sus hijos, los padres deben enseñarles gradualmente a orar, rezando diariamente con ellos y enseñándoles a rezar privadamente. Si los niños, preparados de este modo desde sus tiernos años, participan en la misa con la familia, empezarán con más facilidad a cantar y a orar en la comunidad litúrgica, más aún, presentirán de algún modo ya el misterio eucarístico.
  • La celebración anual del aniversario del matrimonio con la renovación de las promesas matrimoniales.
  • La celebración anual de la fiesta de la Sagrada Familia, con la bendición de las familias.
  • La bendición anual de las familias y de sus miembros.
  • La bendición de los niños ya bautizados, anualmente con ocasión del tiempo pascual y del día del Bautismo del Señor y en otras ocasiones.
  • Bendición de los niños con ocasión del comienzo de las distintas etapas de la educación: infantil y primaria.
  • Bendición de los niños con ocasión del comienzo del curso escolar.
  • La presentación de los niños a la Virgen en la Fiesta de la Presentación del Señor y en otras ocasiones.

Directorio Diocesano de la Iniciación Cristiana, 133-137.